¿Cómo me quito esto
que oprime mi pecho? Las palabras no son suficientes, el espacio para
contenerlas es poco. Están enjauladas, frenéticas por llenar tus oídos.
Siempre que pienso en
ti, siempre que pienso en nosotros y en lo que somos mi sonrisa me engaña, me
inventa que te quiere y a la que vez que no te extraña.
Siempre que pienso en
ti los pensamientos vuelan y el reloj me abandona atrás dejando huellas de sus
afanes sin rumbo, evidencias vanas de mi naufragio.
Si tan solo pudiera verte
para decirte lo que pienso; si tan solo pudiese viajar en el tiempo, tomarte de
la mano por siempre y susurrarte cuántas veces quiera de la dulzura de tu
nombre y la belleza de tus ojos.
¿Por qué me haces
tanta falta y a la vez te detesto tanto? Te detesto por no poder darte lo que
quiero, lo que puedo.
Esta conciencia
febril que devasta mi alma, que no me deja romper en exclamaciones poéticas de
amor eterno… ¿Por qué es tan imposible tenerte a mi lado?
¿Qué me diste? ¿Con
qué me hechizaste para que te amara tanto, tan rápido? Cómo me deshago de este
amor loco y desenfrenado.
¿Cómo le digo a mi
pensamiento que no te necesito? ¿Cómo le ordeno a mi cuerpo de deje de buscarte
con todos sus sentidos, anhelando tu aire, tu aroma, tus manos….?
¿Qué voluntad
despertaste en mí para que te esperara con ansias cada vez que cruzas el umbral
de esa puerta en las mañanas? ¿Cómo me quito este dolor que siento cuando no me
hablas?
-K. Beruang
No hay comentarios:
Publicar un comentario